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Más información en la web del instituto de astrófísica de Canarias
PANSTARRS se está comportándo un poco mejor de lo esperado, superando la magnitud 2 estimada hace unas semanas, pero aún así, su observación requiere el uso de prismáticos, debido a que al estar inmerso en la luz del crepúsculo, su débil cola, de algo más de 1º de longitud, casi se hace imperceptible a simple vista.
Mientras que los observadores del hemisferio sur, han podido disfrutar hasta la fecha de un cometa, a bastante altura sobre su horizonte y alejado de las luces del crepúsculo, ahora le toca el turno a los observadores del hemisferio norte. En este caso no tan alto, pero visible sobre el horizonte oeste durante esta semana y dirigiéndose al noroeste hasta final de mes. Poco a poco se irá debilitándo pues, desde el día 9 de marzo, momento de su máximo acercamiento al Sol, se está alejando de este.
¿Cómo observarlo?
Es muy sencillo. Aunque se puede ver a simple vista como una pequeña nubecita alargada, lo ideal es usar unos prismáticos para apreciar mejor su cola, que siempre estará apuntando en dirección contraria a la posición del Sol. Será visible durante todo el mes de marzo y parte de abril con instrumentos ópticos y siempre muy bajo sobre el horizonte oeste (marzo) y noroeste (abril), aunque a simple vista sólo la segunda y parte de la tercera semana de marzo.
Sacar una imagen del cometa es muy sencillo, apuntar la cámara, enfocar y realizar diversas fotografías con tiempos de exposición desde un segundo hasta incluso medio minuto, dependiendo de lo oscuro del crepúsculo. Quizá el día 13 sea ideal para obtener una imagen curiosa, pues tendremos a la Luna con un fino hilo creciente en forma de sonrisa y, justo debajo entre el horizonte y ella, estaría situado el cometa, y si además conseguimos que salga una isla en el horizonte (por ejemplo, el sur de la Palma visto desde el norte de Tenerife), entonces conseguiríamos una bella postal.









En vez de permanecer durante días, los astronautas vivirán en la Luna durante meses y se extenderán los límites de la exploración más allá de los conocidos hasta ahora. Por lo tanto, la NASA se encuentra desarrollando una nueva generación de hardware con el fin de satisfacer las necesidades de esta nueva misión: robots inteligentes, vehículos de exploración lunar del tamaño de un camión, con cabinas presurizadas, hábitats inflables, y más. "Si queremos permanecer en la Luna durante más tiempo, entonces tenemos que desarrollar el equipo necesario para sobrevivir en ese entorno", dice Frank Peri, director del Programa de Desarrollo de Tecnología de Exploración de la NASA (Exploration Technology Development Program o ETDP, por su sigla en idioma inglés). Durante la era de Apollo, los compañeros robots existían sólo en el ámbito de la ciencia ficción. Si los astronautas necesitaban mover equipos pesados, tenían que levantarlos ellos mismos, si querían investigar un cráter, no podían enviar un robot para que le eche un primer vistazo. Los robots semi-autónomos que están siendo desarrollados por el ETDP reducirán los riesgos, ya que ayudarán a los astronautas con dichas tareas.



